EL PESO DEL AMOR

b3720d94190617b89fddc5a41155041aHabía una vez un arqueólogo en África. Vino a la India en peregrinaje a los Himalayas, particularmente a los templos y estructuras antiguas, los cuales son muy difíciles de alcanzar; y en aquellos tiempos mucho más. Mucha gente simplemente no volvía; se llegaba a través de pequeños senderos al borde de precipicios de mucha profundidad, con nieves perpetuas. Tan sólo un pequeño resbalón y todo habría acabado. Ahora las cosas están mejores, pero en el tiempo del que estoy hablando era muy difícil. El hombre iba cansado, aún llevando muy poco equipaje (porque llevar mucho equipaje a esas alturas se hace imposible); según el aire se va volviendo más fino, se hace más difícil respirar.

Delante de él, vio a una niña que no tendría más de diez años, cargando a un niño, muy gordito, sobre sus hombros. Ella iba sudando, respirando pesadamente, y cuando el hombre pasó a su lado le dijo: niña, debes de estar muy cansada, llevas mucho peso sobre ti.

La niña le respondió: Tú eres el que lleva peso, esto no es un peso, esto es mi hermanito.

MORALEJA:  El amor es eterno, no se gasta y no es limitado. Cuando aprendemos esto, nos damos cuenta que los límites son humanos y que el tiempo del amor es para siempre. El amor sana las heridas emocionales, para ello empecemos por amarnos a nosotros mismos para poder reflejarnos en el projimo y sentir compasion hacia todos, porque todos somos uno.

FUENTE: Anonimo.

MORALEJA: Elida Bentancor

 

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