NADIE PUEDE DAR, LO QUE NO TIENE

Publicado por Elida Bentancor en

NADIE PUEDE DAR LO QUE NO TIENE PARA DAR.

Primero tienes amarte a ti mismo, para llenarte de amor para dar.

Amarse a uno mismo,  antes que a los demás,  es una forma de cortar con esa energía que se retroalimenta del sufrimiento, la tristeza, la desolación, la cólera y el fracaso. Esto es así, porque tú no puedes dar aquello que no tienes para dar.

Las relaciones creadas sin amor interior, sin autoestima, son relaciones tóxicas que solo te llevan a la codependencia emocional, al apego por algo, o  por alguien que te retroalimenta y tu alimentas con tus miedos, culpas; y es como una droga porque la adicción a esa adrenalina es muy fuerte. Estas relaciones no están exentas de mucho drama y sufrimiento, porque es la  energía alterna que te hace sentir vivo y estás de alguna forma drenando a otro ser que te sustenta, quizás sin saberlo. No estás conectado a la fuente principal del universo, tu propio poder personal, el creador o como le quieras nombrar a esa energía superior de toda vida, esa conciencia universal que nos permite hoy manifestarnos y crearnos y crear nuestra realidad como seres vivos.

En toda relación tiene que existir  por parte de las personas que conectan entre sí, llámese parejas, familiares, amigos, compañeros de trabajo y otras;  de forma previa un amor propio que se puede ver reflejado en la autoestima hacia de la persona, y los elementos que caracterizan esa autoestima o amor propio son la dignidad, es decir  el autovalor que te propicias y la libertad de elegir con quien realmente deseas estar, en la conexión amorosa.

En estas ecuaciones cuánticas emocionales disparadas por las emociones que sientes y manifiestas en tu mundo exterior, tienes que tener en claro principalmente que la dignidad es una cualidad imprescindible y natural,  de todo ser vivo, llámese humanos o animales o como sean tus creencias de los seres vivos, que es intrínseca al derecho natural de toda vida. Esa dignidad no la puedes perder y nadie te la puede quitar, solamente desaparece de la manifestación cuando empoderas a otra persona con ese poder personal que viene de ti y  es cuando te pierdes el respeto y te pierden el respeto, porque sin dignidad no hay respeto y entonces cualquier persona en una situación de prevalencia sobre ti y de tanto poder,  te puede cachetear a gusto, hasta que te des cuenta de la forma más dolorosa de que estás en una relación malsana, tóxica y de dependencia emocional.  Es decir: estás muriendo en el corazón de otro ser.

 Recuerda que insistir o suplicar  es una forma de entregar la dignidad o dejar de  ser tu para agradar a otro es decir desvanecerse en el otro,  en innumerables formas de desamor vemos como nos excluímos de amistades, dejamos lugares, cosas que nos gustan hacer para complacer a otra persona, es en ese instante complejo e inválido,  que dejas de ser tú y estás renunciando a quien eres y como eres , estás renunciando a tu valor personal y desde todo tipo de pensamiento, sea lógico, complejo, sistemático, psicológico o espiritual, dejas de ser tú, te pierdes en el otro.

Si bien el respeto afuera, lo da otro ser, por más que nos falte el respeto, no puede quitarnos la dignidad, porque la dignidad solo la perdemos cuando la entregamos consciente o inconscientemente, sería como un hechizo que no nos permite ver la realidad.

 Hay personas que se aman y se valoran que prefieren perder la vida por su honor, su dignidad, vastos ejemplos hay en la cultura de oriente sobre este valor, que se ve reflejado en el arte, literatura y otros. La dignidad es la base de la resiliencia y de la empatía en las relaciones personales. Todo ser vivo es valioso,  es digno nada más y nada menos que por el hecho de estar vivo y ese es el límite natural para tener relaciones sanas, esos límites no se pueden sobrepasar porque entraríamos en el apego y el desamor.

Recuerda donde hay amor no hay lugar para el sufrimiento. Pero solo con el amor no se puede construir una relación sana, válida, auténtica, genuina, necesitas de otros elementos como  lealtad, compromiso, diálogo, inteligencia emocional y sobretodo de la conexión espiritual entre almas afines.

Toda relación que trae  sufrimiento y desamor a nuestra vida,  no es amor es cualquier cosa, menos amor. Es una relación basada en los miedos, siendo innumerables las formas en que salen a la luz esos sentimientos basados en el miedo, la escasez y el desamor.

En una pareja ideal en construcción tienes que saber que “enamorados”, quiere decir, “en amor a dos” y significa  que en el amor romántico tienen que existir dos personas, con una sola amando, no basta, es tierra propicia para el apego a una relación tóxica y depende emocionalmente de otra persona. El amor es una construcción de dos personas cuando verdaderamente conectan desde un lugar  profundo y sienten de igual a igual esa conexión profunda y entonces nacen vínculos afectivos poderosos y conectan de alma a alma.

Por lo que debes comprender para aceptar que  esa relación tan particular donde estamos sufriendo, no es amorosa,  es miedo a estar solos, miedo a que no te quieran, miedo a ser diferente, miedo al fracaso, miedo a perder lo invertido en otra persona y así innumerables  formas de solapar el desamor, la falta de amor propio o autoestima .

La relación romántica es una oportunidad inmejorable para crecer y despertar  más conciencia, pero también si quedas atrapado en el apego que genera una relacion romántica de dependencia emocional estarás en  una cárcel emocional donde solo ves el túnel pero no ves la luz, repites robóticamente siempre lo mismo y no puedes crear nada nuevo en esa relación tóxica en todos los sentidos.

Si reconoces este simple pensamiento, reconoces todo un mundo de posibilidades para  ser libre en tu vida porque en definitiva, nadie puede dañarte si tu no lo permites.

No es lo mismo que te quieran, a que te quieran bonito.


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