LA VIDA NO DA CONSEJOS, ENSEÑA.

Cuando estamos angustiados, agobiados de cargas emocionales, es cuando empezamos a mirar hacia adentro, porque la vida no da consejos, enseña.

Mirar hacia adentro es conectarnos a esa fuerza sobrenatural que nos alinea al propósito divino en nuestras vidas. Es darnos cuenta que para vivir no hay que esforzar mucho, todo esfuerzo es fuerza, y la fuerza es algo forzado, valga la redundancia.

El esfuerzo es sobre nosotros mismos, no sobre la vida, es decir, sobre los acontecimientos que nos tocan vivir.  Toda esa fuerza que utilizamos a diario, en querer cambiar las cosas, no nos favorece en nada, al contrario, nos agobia el alma y es cuerpo se enferma.

Si quieres esforzarte en algo para contribuir en tu desarrollo, esfuérzate en ser feliz, buscando formas de disfrute y satisfacción en lo que ya tienes, en tus logros.

La vida es para vivirla, no hay otra forma de estar aquí, hay que ir aprendiendo con el tiempo y la paciencia a sobrellevar las vicisitudes con todos los sinsabores.

La enseñanza que nos queda con el paso del tiempo, es haber aprendido a vivir sin tanta vuelta y volcando las experiencias a nuestro favor, como conductores de nuestra existencia humana.

Agregar Comentario

Correo Electrónico no será publicado